5 Formas "polite" de responder a una persona que no trabajarás gratis.

HABLANDO DE DISEÑO


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Aunque nos duela admitirlo, todos hemos trabajado gratis en algún momento de nuestra historia como diseñadores, sea para un familiar, para un amigo o como servicio social…

Es importante cobrar nuestro trabajo profesional, de eso vivimos. Y aunque claramente existen excepciones (como trabajar para nuestros papás o por altruismo), debemos dejar de regalar las cosas si queremos continuar. Por lo tanto, debes saber que tu trabajo merece una retribución por el tiempo que tardas en hacerlo, por la creatividad única que tú le das y por el tiempo de estudio para obtener el conocimiento que te permite desempeñarte.

Me decidí a escribir este pequeño artículo, porque me di cuenta de que existen muchos lugares comunes en donde la mayoría hemos estado. Por ejemplo, el dueño de un negocio que te pide un diseño a cambio de “exposición”. Ya no es necesario trabajar gratis para conseguir publicidad -en realidad no sé si alguna vez lo fue-, pero hoy en día ya todos estamos en instagram, facebook y behance. Ya puedes hacer tu propia comunidad, dejar ver tu trabajo, hacer tu sitio web personal.

Me gustaría darte algunas ideas sobre qué contestar cuando te pasen cosas similares. Tal vez algunas de las personas que lean esto no se identifiquen con mi forma de decirlo -tal vez es muy formal o muy poco formal- lo importante, sin embargo, es el contexto.

Es importante ser respetuoso a la hora de rechazar estas “ofertas” porque: 1. Nunca sabemos cuándo esa puerta pueda, de hecho, volver a abrirse de ser necesario y 2. Porque no tenemos nada en contra de ellos, simplemente no se adecúa a lo que buscamos, nosotros queremos hacer negocio y vivir de esto.

Otras personas te proponen darte créditos en el trabajo si lo haces gratis. Pero eso es un abuso, porque el logotipo será registrado por la marca ante la propiedad industrial pero el crédito de autor siempre será tuyo. Tú lo hiciste. Puedes colocarlo en tu portafolio (si ya fue publicado por la empresa, ya que es suyo al final de cuentas) y decir que tu lo hiciste. En otras palabras: aunque no fuera gratis no pueden decir que lo hizo otra persona. Este truco lo usan habitualmente con estudiantes o creativos que aún no tienen experiencia.

Dicho esto, podrás darte cuenta que no hay muchas opciones por las cuales te convenga trabajar gratis. Algunos de nosotros prestamos nuestro tiempo para servicio social, pero es una donación para comunidades vulnerables o para personas allegadas a las que les regalamos algo con cariño; Así como haría un médico porque quiere hacer una buena acción ante alguien que sabe que no puede pagar una consulta. Es importante conocer la diferencia entre una persona que necesita apoyo y una persona oportunista.

El primer caso se presenta con quienes ofrecen un “intercambio” sin valor. Algunos de ellos te proponen, por ejemplo, anunciarte en sus redes sociales, decirle a sus amigos sobre ti, colocar tu diseño en algún lado (sin tu nombre). Pero esto no te da nada. ¿Cuándo si conviene? cuando el intercambio es con un valor equitativo o en especie. Claro que siempre hay que analizar el caso y todo pero… si es el caso de trabajar por algo que no sirve, entonces a esa gente debes contestarle que no:

“Gracias (nombre de la persona), me halaga mucho que hayas elegido mi trabajo para este propósito pero, lamentablemente, en este momento tengo mucho trabajo en fila y me es imposible tomar este proyecto. Si lo deseas, podemos hablar de esto en dos o tres semanas y con gusto te haré llegar una cotización de mis servicios.”

Y Boom! con un solo párrafo ya le diste a entender tres puntos: (primero), que no puedes trabajar con esa persona en este momento, pero (segundo) que estás abierto a trabajar en otro momento, es decir, no rompes la relación ,y (tercero), que no será gratis porque, de hecho, tienes más clientes que si pagan.

Existen otras personas (que son en mi opinión las peores) que tratan de convencerte de tu ausencia de habilidades o de bajar tu autoestima para conseguir que trabajes gratis. A esa gente deberíamos alejarla lo más posible, y aunque me gustaría aconsejarte que fueras grosero, la verdad es mejor contestar de una manera profesional:

“Estimado (nombre de la persona) comprendo que tal vez el trabajo presente en mi portafolio no es de su agrado, sin embargo, ese es el estilo que yo mismo decidí exponer y el que ofrezco a mis clientes. Le ruego por favor respeto y le sugiero buscar a otra persona para su propósito. No me encuentro en condiciones de realizar lo que me pide. Gracias.”

También tenemos el cliente “rápido y sencillo”, esos que creen que todo se hace en cinco minutos, así tu trabajo no vale tanto. Pero si no lo valiera no lo estarían solicitando. No lo olvides. A veces los trabajos que piden, efectivamente se hacen en cinco minutos y podemos regalarlo sin problema, pero no deberíamos, porque el conocimiento para saber qué hacer nos cuesta dinero a nosotros. Además: las licencias cuestan, los cursos cuestan, la computadora/material cuesta, la luz cuesta, el tiempo cuesta. Al final, esos 5 minutos tienen un costo detrás además del conocimiento:

“Gracias por la propuesta de realizar tu proyecto, sinceramente la idea me gusta mucho y sé que te va a ir muy bien. Sin embargo, debido a la situación económica actual he tenido que tomar otros trabajos que me quitan tiempo. Creo que es mejor que contactes a una agencia con más experiencia. O si te animas a pagarle a uno de mis amigos yo puedo recomendarlo para ti.”

Luego de eso puedes negociar con ellos. Siempre está la opción de ponerte de acuerdo con tu amigo para hacer el trabajo indirectamente.

También existe otra variante. Algunas personas sufren de un problema grave de narcisismo. Es gente que cree que puede emitir un juicio. Te piden un trabajo gratis porque quieren “probar tus habilidades”. Es una mala práctica que estamos permitiendo cada vez más y no debería ser así “haz el trabajo y, si me gusta, lo compro”.

“Estimado (nombre de la persona), tengo en mi portafolio una gran variedad de estilos. Si me envía una cosa similar a la que está buscando o un estilo que tenga en mente podemos analizar esa propuesta sin problema. Mis habilidades en diseño y mi preparación académica me permiten poder trabajar en base a un concepto o crear nuevos. Sin embargo, no puedo ofrecerle darle una prueba gratis de mí trabajo ya que un diseño toma horas en ser completado y necesito enfocar ese tiempo en proyectos seguros. Puedo cotizar para usted un anteproyecto basado en la idea que tenga en mente, ese proyecto se hace sin devolución.”

Un anteproyecto es la primera versión que se desarrolla. Es decir, en diseño gráfico se refiere a la parte de las “ideas”, el “moodboard”, los “sketches”. Se cobra por las ideas a sabiendas de que, si el cliente quiere, puede irse con otro diseñador más barato a que le haga la parte digital y técnica. Esto lo comenzaron los arquitectos cuando notaron que muchos proyectos no se concretaban, no se pagaban y los clientes contrataban albañiles para hacer más baratas las ideas propuestas. Un anteproyecto de arquitectura está conformado por el conjunto de planos, dibujos o maquetas que explican el diseño de las plantas, cortes y elevaciones que conformarán el edificio.

Nosotros recomendamos que se cobre el 60% del proyecto como anteproyecto de diseño gráfico, si al cliente le gusta, finalizan el proyecto con el otro 40%. Pero algunas personas suelen acomodar estos porcentajes de maneras diferentes (y está bien). Si la persona decide no continuar, ese 40% no se paga pero el 60% se lo queda el diseñador. Es el costo de sus ideas.

Para finalizar…

Tenemos a la persona que “va empezando un negocio” y “no tienen cómo pagar” generalmente porque “no sabe todavía cómo van a quedar las cosas con su socio” quien casualmente “es quien pone el dinero” (o su esposa o su papá o su hermano).

Generalmente la propuesta y el truco es que trabajes gratis, y que iniciando el negocio si les va bien te van a pagar. En los 12 años que llevo diseñando nunca ha regresado una persona a la que le haya ayudado ni siquiera para darme unos chocolates. Algunos de ellos ya tienen negocios en el norte de Estados Unidos. No han vuelto ni siquiera a hablarme. Y la verdad no he conocido a un diseñador al que le hayan regresado a pagar un logotipo después del éxito. Así que…

“Hola (nombre de la persona). Primero que nada felicidades por tu próximo negocio/evento/proyecto. Me encantaría formar parte de él. Lamentablemente, no puedo ofrecerte mi trabajo con esta modalidad ya que mi socio y yo no nos lo permitimos. Algunas otras personas que trabajan a mi lado cobran sus comisiones y yo no puedo dejar de dárselas. Podemos negociar un descuento según la cantidad de inversión que tengas planeada pero habitualmente no lo hacemos, esto sería para ti por esta ocasión. Envíame una propuesta de inversión y puedo platicarlo con el equipo para ver qué podemos ofrecerte.”

Normalmente la gente no sabe cuánto invertir en diseño gráfico. Sobretodo si es verdad que van empezando, probablemente no tengan idea de cuánto dinero se mueve o cómo se mueve en una empresa real. Es posible que este cliente consiga a un amigo recién egresado o baje de internet un logotipo y nunca te contacte de nuevo.

En el extraño caso de que te contacten nuevamente, deberías cumplir tu palabra y cotizar con un descuento. Es posible que el presupuesto sea bajo pero pueden mediarlo según las horas. Siempre y cuando, claro, sea justo para ti también.

También puedes ofrecerle algún paquete y explicarle que puede tomar el descuento, siempre y cuando en el futuro se mantenga trabajando contigo, pero que esa promesa no quede en palabras, firma un contrato. No le des el trabajo gratis con la condición de que se quede trabajando contigo, porque las personas que no pagan, generalmente no aprecian el trabajo dado y se van, no regresan. Para colmo, a veces ni siquiera lo usan y ni siquiera te sirve como crédito o portafolio.

Espero que estos consejos te hagan más liviana la vida profesional. En realidad, es muy difícil para todos tener que defender nuestro trabajo de gente que busca las cosas regaladas. Pero es también un crecimiento personal. Pasa en todas las industrias y en todos los niveles.

Regalar las cosas no te hace una buena persona, a la larga solo te hace pobre. Y cuando tengas necesidad, mucha gente no te va a emplear, por más talentoso que seas. Mejor cobra lo justo y sigue practicando, sigue aprendiendo, sigue haciendo tus proyectos y eventualmente tu trabajo hablará por ti, hasta que ya no sea necesario repetir estas respuestas tan seguido.


Soy Luisa Elías. Soy diseñadora, animadora y artista. Si te gusta lo que escribo, no olvides seguirme en las redes sociales y visitar Deadline Survivor en donde podrás encontrar más artículos como éste.